domingo, septiembre 06, 2009

Un baño de mi vanidad para los no iniciados. Aquí mis "favoritos"

http://baldhorianas.blogspot.com/2007/03/ola-lisboa.html

http://baldhorianas.blogspot.com/2006/03/m.html

http://baldhorianas.blogspot.com/2006/02/instrucciones-para-abrir-una-lata-de.html

http://baldhorianas.blogspot.com/2007/06/aqu-entre-nos.html
Aquí voy, otra vez, volviendo a la vida nómada e intentando volver a escribir, no sé por qué no lo había hecho ya, el cambiarme, el escribir. Creo que estaba cansada de lo primero y de lo segundo no sé, aburrida, temerosa de decir siempre lo mismo. Pero aquí vuelvo a las andadas, a las caminadas. De nuevo en una nueva ciudad y sintiéndome extrañamente confundida. No sé por qué lo hice esta vez, no sé si lo quería realmente, creo que sentí que no tenía muchas opciones y quería trabajar, o más bien, seguir construyendo algo. Porque ahora sí es diferente, siento que no abandoné todo y empecé de cero, y tal vez por eso es que no entiendo qué hago acá. ¿Para qué dejar todo si no quiero empezar de cero? Es algo inusual. Soy algo inusual, qué más da.
Ahora vuelvo a mis preguntas de antes, unas que en medio del delirio de la mudanza y los múltiples cierres de los meses anteriores se habían callado un poco. Qué quiero, qué estoy buscando, ¿estoy huyendo de algo? ¿estoy siguiendo algo? Todas, obviamente, siguen sin respuesta, no sé para qué me aflijo. Ahora quisiera solamente sentir que esto tiene sentido, ver todo claro y saber, realmente saber que hay una razón para esto, y que este es un principio de algo muy bueno y todas esas cosas que se quieren para la propia vida. Lo malo de ese deseo es que me hace estar en un estado de expectativa ansiosa típica de esa que escribía antes aquí todo el tiempo: quiero hacer mil cosas pero no sé ni qué hacer ni por dónde empezar, además no sé a quién preguntarle e, inconveniente y contradictoriamente, me siento muy perezosa como para echarle ganas.
Empiezo bien, empiezo mal. No sé, estoy un poco asustada y no quiero que se me vaya mi estrella de la suerte.

jueves, diciembre 11, 2008

OUT of ORDER

Se cierra este blog temporalmente

miércoles, noviembre 05, 2008

El laboratorio del profesor Straingferd



Escrito y dirigido por Juan Barreda

domingo, octubre 19, 2008

I used to fly like Peter Pan

Sometimes I just forget why I am here. Sometimes I don't even remember how to cry anymore. And then it JUST happens, and I cry and I'm here again. To cry is to come back. Somehow. In a way, it's to be me again, even if I just cry because of an old Chinese tale about mothers and daughters.
That is why, they say, the sea will electrocute us all. That's why I'm suddenly just full of nice dreams again, trying to catch them or trying to be taken away by them, just once. Again.
And I want to write my own tales about mothers and daughters, and I want to cook things that others can taste and remember things with me, and perhaps also drink, and tell stories. And then write also those stories, the tales about this city and me living here, living my years up. The things I feel and the things I don't feel in those times when I'm not feeling anything, when I don't cry.
I get too messy sometimes, and I start thinking I wouldn't like to go on like this, whilst my twenties are passing by. But then I just put on my apron, do the dishes, listen to The Bends. And there I am, back again, being 18 and crying all my misery out.

martes, octubre 14, 2008

You will be fortunate in everything you put your hands on

domingo, septiembre 28, 2008

And if he could only hear me, this is what I'd say:

Honey Pie, you are making me crazy,
I'm in love but I'm lazy!

domingo, septiembre 21, 2008

To own a rubbish bin

Me gusta tener un bote de basura donde pueda echar papeles que corto en dos, luego en cuatro. Es difícil escribirlo así, la palabra más exacta es 'tear'. Me encanta hacer eso y tener un bote de basura a los pies para tirarlos.
Ahora tengo nueva oficina y había olvidado conseguirme un bote, luego me hizo falta para las cositas que siempre salen en las oficinas, como grapas desengrapadas, y, sobre todo para aquello de los papeles cortados en dos y en cuatro. Entonces una señora que andaba por ahí se robó uno de una oficina vacía y me lo regaló.
Yo no sé, pero los botes de mi casa no sirven tanto para eso porque ultimamente no tengo muchos papeles que romper, lo cual se explica, creo yo, porque no hago ya nada que me haga acumular papeles. De hecho no produzco nada, ni acumulo ya cuadernos, ni flyers, ni fotos que después tenga que tirar. Y eso me pone un poquito triste porque quiere decir que estoy como metida en un círculo de rutina y no estoy haciendo otras cosas que provean a mi vida de papeleria inútil, algo que por alguna razón es muy importante para mí, por lo menos ahora.
Y la verdad es que el romper los papeles que ya no necesito en la oficina no me causa tanto placer como si fueran míos.